Cambio de Sistema de Formación

Hace un tiempo que me estoy planteando sólo ofrecer este sistema más efectivo de la enseñanza del Inglés. La metodología sería la misma, sólo que sostenida en el tiempo. Pues como dice la frase «Una vez que ves los resultados se convierte en una adicción».

Mi propuesta para este verano y curso que viene…. sería pues que en lugar de pagar por una clase o dos semanales (o 4-5mensuales por niño) los padres calculen el coste de estas clases semanales al cabo del curso, añadiendo desplazamiento. Y en lugar de tomar una clase a la semana lo usen en su lugar para dar una inmersión semanal en verano (mucho más eficaz) y el resto del presupuesto lo dividan en unos cuantos fines de semana equidistantes entre sí a lo largo del curso.

Así también sus hijos estarían expuestos a las mismas horas de inglés por curso, sólo que repartidas de una manera muchísimo más efectiva y rentable en cuanto a la adquisición del idioma y soltura en este se refiere. También me parecería un método mucho menos cansino para ellos esto de aprender inglés (siempre y cuando los padres no les metan otra asignatura extracurricular semanal para compensar en su defecto, si no ellos se sentirán igual de saturados).

Y mira que con mi metodología de juegos de mesa, juegos físicos y conversaciones que surjan en el contexto de nuestras clases ya de por sí mis clases se les hacen muy animadas y variopintas y por lo general siempre quieren repetir inglés debido a este mismo motivo, lo cual me hace muy feliz, pero no tanto cuando pienso que podrían tener mucha más fluidez en unos días seguidos que en dos o tres años de clases seguidos como con Natalia abajo. ;D

Recientemente pude practicar con una alumna de 8 años y casi lloraba de emoción cada vez que la oía formular frases e intentar expresarse en inglés. Algo que en nuestras clases semanales de 45 minutos rara vez hace o intenta. Y no sólo lloraba por la emoción de que por fin estaba ella poniendo un esfuerzo en hablar en inglés realmente y por más de dos frases o tres seguidas… y lo veía natural (el esforzarse en hacerlo). Si no, porque en menos de tres días también pasó de usar un inglés macarrónico (en plan «yo querer pan») a un inglés gramaticalmente casi perfecto con un acento inmejorable y aventurarse incluso a intentar contarnos historias que quería compartir con mis hijos al leer libros o ver películas. O sea, por fín, se estaba esforzando en hablar en inglés y superando ese miedo inicial a no ser entendido o hablar inseguro y torpe que en tres años de clases no había conseguido con anterioridad.

Como en esta ocasión concreta más que una inmersión era un favor personal y una compensación por las clases mensuales anticipadas a una clienta de mucha confianza no se lo hice muy intensivo del todo para ella, ya que nuestros hijos comparten clase en el cole y están acostumbrados a hablar entre sí en español y a menudo les dejaba comunicarse en su idioma elegido mientras yo fregaba los platos o me ausentaba brevemente y no quería estar todo el rato regañandoles, pero yo en mi casa hablo inglés con mis hijos a todas horas. Rara vez pasamos al español. Es lo natural entre nosotros, también.

Las inmersiones, hasta en situación de Coronavirus, una vez levantado el Estado de Alarma, son más viables también si ambas familias confían en que la otra familia no ha estado expuesta al Covid-19 ni presentan síntomas, ya que, lo de volver a la normalidad se augura que será un proceso gradual. Y claro, a mayor número de casas que visite mayor riesgo de contagio, y con las inmersiones, al poder distanciarse entre sí y hacer una al mes con un cliente diferente el riesgo de contagio sería infinitamente menor o simplemente inexistente.

Cuando se intenta implementar este sistema en intercambios lingüísticos, Programas Erasmus, etc, fracasa y mucho por una sencilla razón. El alumno tiene tiempos libres con otra gente que habla su idioma y rara es la persona que prefiere comunicarse en un idioma que no domina a comunicarse en el suyo. Yo habiéndolo experimentado varias veces en tres intercambios y programas de estudios europeos distintos lo sé por experiencia propia. Ya que eso de ir a desarrollar una habilidad nueva que involucraba salirme de mi zona de confort y sentirme incómoda temporalmente, pues no gusta a mucha gente de primeras. Puede dar ansiedad y frustración el no saberse entendido.

Obviamente para ellos no sería una experiencia traumática pues saben que los entiendo en español, sí o sí. Y para ellos sería una actividad divertida sólo que en lugar de ser tan limitada a una hora a la semana donde muchos se limitan sólo a escuchar y usar varias frases, en esta ocasión sería varios días del tirón. Obviamente las horas no serían tan intensas como nuestras clases. Por eso cobro sólo una cantidad de clases fijas al día, el resto lo aprenderían por imitación, repetición y exposición al idioma. Y la mayoría del coste se va simplemente a los gastos de comida, electricidad, agua, desplazamiento y alguna que otra experiencia cultural y/o divertida durante su estancia con nosotros.

Entiendo que esta sistema de aprendizaje es algo novedoso y poco usado en España y muchos padres prefieren saber donde y cómo están sus niños en todo momento o escucharnos dar clase para saber que no están malgastando el dinero o el tiempo. Y me parece totalmente comprensible. Y por eso ofrezco la posibilidad para padres o madres que necesiten desenpolvar su inglés la oportunidad de unirse a esta experiencia con un descuento considerable para ellos).

Leer mucho más sobre mis inmersiones y todas las actividades que aprenderían y llevaríamos a cabo en éstas aquí.

Hay también posibilidades de viajes a Inglaterra, obviamente estas serían más costosas pues incluirían vuelos y hoteles. Pero son viables si hay recursos y ganas de irse de vacaciones y sacarle el máximo partido al aprendizaje del idioma. Y yo he hecho varias ya, incluso fuimos a Legoland con mis peques. El estudiante era mayor de edad, eso sí.

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