¿Cómo combatir la soledad?

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Sencillo.

Tienes que convertir esa soledad en plenitud.

Ten en cuenta que he dicho “sencillo”; no fácil.

Requerirá algo de trabajo por tu parte.

¿Qué tipo de trabajo?

Bueno, para empezar puede que tengas que enfrentarte a conclusiones difíciles o dolorosas a las siguientes preguntas:

¿Por qué necesitas compañía? ¿la necesitas de verdad?

¿Es por qué necesitas sentirte “visto” o “reconocido” para sentirte humano? ¿Es porque necesitas personas a las que les importes para sentir que tu vida tiene sentido?

La siguiente puede que duela un poco más al leerla, pero es necesario darnos cuenta de esto:

¿Qué tipo de vacío tienes que no has aprendido a saciar por tí mismo todavía?

Hasta que no identifiques de donde proviene ese vacío y cómo llenarlo por tí mismo no podrás sentirte bien ni encontrar a nadie que se sienta genuinamente bien a tu lado.

Si sientes soledad es porque de alguna manera tus propios pensamientos, arrepentimientos y/o elecciones del pasado te torturan. También puede ser debido a la creencia limitante que nos generan culturalmente de que al parecer somos media naranja y nos falta otra para sentirnos completos.

Y tanto si es una cosa o la otra… esta es una lucha que tienes que enfrentar por tí mismo. Nadie puede hacer ese trabajo por tí. Y para hacerlo bien no deberías de intentar llenar ese vacio con relaciones casuales de última hora simplemente porque te prestan atención en un momento de bajón.

Si estás esperando que otras personas te quieran y te hagan sentir valorado entonces estás prestándote a muchas decepciones y mucho sufrimiento gratuito en tu vida. Ya que esta necesidad de compañía lleva a muchas personas a terminar en relaciones tóxicas donde la otra persona puede abusar del poder que tiene sobre tí su mera atención o presencia.

Cuanto antes dejes de intentar encontrar tu amor y tu valía fuera de tí mismo antes la encontrarás dentro de tí.

Ese amor por tí mismo nacerá de aprender a estar solo hasta que te guste estar solo de verdad, ese amor por tí mismo nacerá de enfrentar tu miedo de acabar solo para siempre. Así como de hacerte amigo de tus demonios, llegar a entenderlos y aprender a llevarte bien con ellos de tal manera que más que sólo te sientas agusto con ellos.

Con frecuencia yo he sentido más soledad estando en relaciones o rodeada de familiares y amigos que cuando he estado literalmente sola.

Afortunadamente tenía música para hacerme compañía en esos momentos en los que más lo necesitaba. La interpretación de la traducción la han hecho algo negativa a mi parecer. A mí cuando ese tema de Smashing Pumpkins me llegó, impactó y ayudó a entender esto de la soledad la entendí más como que la gente te deja solo justo en el momento en el que más sientes que necesitas más compañía. O justo en el momento que más necesitas compartir opinión sobre un suceso que estés experimentando. Y así, en cierto sentido aprendes a matar esas partes de tí que necesitan contárselo a alguien, así matas esas partes de tí que necesitan de opinión externa para darle sentido a una situación, así matas esas partes de tí que necesitan validación, aprobación, comprensión externa. Así es como surje la necesidad en tí de darte todo eso que esperas que los otros te den.

Y como dice la canción te quedas solo ahí para morir solo pero resulta que descubres que no mueres. Que de hecho sobrevives. Y descubres que estar solo no te mata… que realmente lo que te está matando es todo eso que deberías cambiar que todavía no has cambiado. Bien sea hacer las paces con el pasado, bien sea aprender las lecciones aprendidas o aprender a llenar el vacío que sientes si no puedes compartir algo.

Y ya sabemos. Lo que no te mata te hace más fuerte.

Pero que así es la vida. ESTÁS SOLO. Todos estamos solos. Cuánto antes te hagas a ese hecho mejor. Nadie va a estar ahí para tí el 100% de su tiempo. Ni siquiera tu familia, ni tu pareja, ni tus mejores amigos. Habrá momentos trágicos y situaciones injustas que tendrás que aprender a navegar tu solo.

Creo que la vida, o quizás sea nuestro subconsciente, se encarga de enseñarnos a ser fuertes por nosotros mismos de una manera u otra. Y si presiente que dependes demasiado de la compañía, opinión o validación de otras personas te va a presentar escenarios en la vida para que aprendas a no depender de eso. Cuánto antes aprendas la lección, mejor. De lo contrario te seguirá presentando situaciones similares en las que acabes circunstancialmente solo para lidiar con eso que piensas que puede contigo. Y bueno, es en situaciones así cuando te das cuenta de lo que estás hecho y lo fuerte que puedes llegar a ser.

Eso sí, una vez haces las paces con tu lado oscuro y no necesitas complacer a nadie porque realmente lo que más te hacía falta era aceptarte y entenderte a tí mismo de repente es cuando todo el mundo se siente atraído por tí y no te dejan solo ni aunque quieras. No te dejes llevar por esta nueva situación, pues realmente es otra trampa para ver cómo de bien has aprendido tu lección. Si te relajas y vuelves a depender de otras personas, la vida te volverá a presentar situaciones para enfrentar solo. Tienes que encontrar el equilibrio entre disfrutar de la presencia y compañía de otras personas sin que su ausencia te debilite.

Así que si te sientes solo debes ante todo aprender a ser tu mejor amigo, tu tu único apoyo, y tu propio fan. Ante todo aprende a no esperar ni la compañia ni la aprobación de nadie. Si te la ofrecen… maravilloso, pero no te acostumbres a ello. Acostúmbrate mejor a estar solo y hacerte emocionalmente independiente. Así la presencia de otra persona en tu vida será un bonus pero no algo imprescindible. Lo cual te será muy útil por si en algún momento esa compañía se hace de rogar o se vuelve tirana. Recuerda, nunca estás solo, siempre estás contigo mismo.

Sé como ese pájaro que no teme posarse sobre una rama débil porque sabe en todo momento que su confianza no reside en la rama si no en su capacidad de volar.

También existe el miedo a ir solo a eventos o incluso a tomar un café.

Hubo un tiempo en mi adolescencia en el me horrorizaba la idea de ir sola a tomar algo, tenía miedo que la gente pensase de mí que era un bicho raro por ir sin compañía a los sitios.

`Pero se volvió natural hacerlo cuando me fuí a otro país con 20 años y acabé allí “sola” por accidente (mis amigas no pudieron venir como lo habíamos planeado). Así que una vez allí racionalicé la situación así: “A ver, yo sé que tengo amigas y familia en otro país, que soy sociable y que esto es algo circunstancial”. Y así dejé de privarme de salir si me apetecía o de ir a comer sola o tomarme un café si me apetecía. Y sí, desde entonces entendí que el que va solo a estas cosas tiene mucha más autoestima que los que los que los critican por ello. Pero lo que más me gustó fue que de repente ya no me importaba lo que la gente pensase de mí por hacerlo. Esto a su vez me sirvió para darme cuenta de lo muy dependiente que me había hecho antes de la compañía de otras personas para sentirme cómoda yendo a eventos y actividades. Cómo si necesitase apoyo “moral” para todo.

Así que cuando por fin viví sola aprendí a lidiar con mis cosas por mi cuenta, a no pedir consejo antes de tomar alguna decisión, y a apreciar esa nueva capacidad en mí que ya había despertado en la temprana adolescencia pero que todavía no había terminado de crecer. Me hice amiga de mis demonios y desde entonces mis ángeles y mis demonios trabajan armoniosamente para conseguir los mismos objetivos en la vida. Y eso, eso… te da paz… y esa paz te hace felíz.

Y esto no significa que no quiera a otra gente o que no la vaya a querer o que no necesite ocasionalmente de favores o no aprecie infinitamente su compañía y su cariño. No, simplemente significa que mi mundo no se desmorona si no están. Y que gracias a ello yo también soy mejor compañía para los demás pues no exijo apenas de ellos. Y paradójicamente me suelo llevar el título de mejor amiga con facilidad, sin intentarlo ni buscarlo, así que tampoco es que sea egocentrismo. Es simplemente que siendo yo misma permito a mas gente que puedan ser ellos mismos en mi compañía. Cuando quedamos los escucho y saben que les apoyo en todo lo que puedo. Y que si necesitan de mi opinión o algún consejo se los brindo encantada.

Y si a veces siento que tengo ganas de salir de fiesta y ninguno puede, pues antes de dejar que la frustración o la tristeza me invada… decido analizar los motivos por los cuales siento que necesito salir. Me planteo sobre qué espero encontrar fuera que no tengo en casa, y si la conclusión es la posibilidad de encontrar nuevos amigos con quien salir más amenudo porque me gusta salir a pasarlo bien, pues salgo sola, pues sé que salir sola es la manera más fácil de conocer gente nueva que saliendo con los amigos de siempre. Y si era por no estar sola porque lo mismo me empieza a picar el gusanillo de que necesite conocer a una persona en plan sentimental o por hablar de algo que me preocupe, pues me fuerzo a estar sola y escribir y reflexionar al respecto.

Eso sí, esté o no con alguien, yo sigo viviendo mi vida como si estuviese sola, sigo llenándola de experiencias indivudales que para mí tengan sentido, en plan de que si quiero hacer algo y mi pareja no quiere, voy sola. Y sigo viéndome con mis amigos con la misma frecuencia y en ningún momento permito que me cambien dichos hábitos.

En el momento en el que esas personas intentan poner límites a mi libertad recuerdo con facilidad que mis alas son precisamente lo único que me permitirán volar si la rama se rompe, así que las protejo a capa y espada. Aunque eso signifique terminar relaciones en el mismo instante en el que reconozco dicha amenaza a mi libertad.

Y esto es porque una vez que aprendes a disfrutar de tí mismo y tu soledad es más difícil aceptar que te controlen o tolerar maltrato de ningún tipo. Aprendes lo que es la paz y no estás dispuesto a permitir que nadie venga a estropeartela con altibajos emocionales ni intentos de manipulación.

No te dejas controlar por el miedo a perder personas en tu vida pues en teoría lo peor que te podría pasar es que te quedases solo pero ya la soledad no te da miedo, te da paz. Puedes obviamente echar de menos la presencia de esa persona o lo que creíste que esa persona era o cómo te hacía sentir al principio pero no hasta el punto de que tu mundo se derrumbe sin ellos.

Una vez tu propia compañía se siente como “en casa” te das cuenta de la paz que te aporta, del valor que tiene dicha paz, del valor que tiene no comprometer tus principios por nada ni por nadie en el mundo, de lo bonito que es vivir con integridad para no arrepentirte después de tus acciones (o falta de ellas), de lo increíblemente leal que te eres a tí mismo y por ende a los demás. De lo valiente que eres y de la valentía que inspiras y trasmites a los demás con tu actitud y tu ejemplo. Y de cómo todo esa energía positiva que generas no puede ser compartida con cualquiera, pues muchos la necesitan, pero no aprenden a como generarla. Por lo tanto… no la devuelven y a tí te consumen y desgastan.

También eres más consciente de que las acciones de los demás no definen tu valor. Simplemente les define a ellos como personas.

Mi valor sigue siendo el mismo estén aquí o no, vean mi valor o no, me traicionen o no, decidan tratarme bien o no.

Así que supongo que aprendí mucho no siendo vista, apreciada o valorada en mi temprana adolescencia. Aprendí a no NECESITARLO. Aprendí a no DEPENDER de ello. Y aprendí CONTAR única y exclusivamente conmigo misma.

Pero para eso hay que atreverse a enfrentar la soledad y no a llenarla con cualquier persona.

No podemos cambiar el pasado y las cosas o situaciones que hicieron que la soledad nos incomode y aterre, pero sí podemos perdonarnos por esas malas elecciones, aprender de los errores y ajustar la actitud que llevaremos de ahora en adelante.

Podemos ser esa persona que tiene todo lo que desea encontrar en otra persona. Esa persona que está sola por elección, no por imposición.

Así que si te sigue incomodando la soledad, aprende a morir y renacer todas las veces que te haga falta hasta que encuentres la manera de estar agusto en tu propia compañía.

Esta soledad solo viene a mostraros esta valiosa lección de que todo lo que buscas fuera realmente has de encontrarlo dentro de tí primero. A lo mejor tus parejas te dejan porque no entras en una relación para dar amor, si no para recibirlo. Y eso desgasta. Antes de pedir algo… pregúntate… ¿qué puedes ofrecerles tú? ¿Se te ha ocurrido pensar en qué puede necesitar esa persona? Porque desde el egoísmo y la necesidad de poseer a otra persona o controlarla nunca van a ver ni apreciar el valor de tu compañía. Porque muchos están cansados de dar sin recibir nada a cambio.

Yo tengo claro que estoy sola porque necesito todo ese amor que me tengo para mí y para mis hijos. Para mí las relaciones requieren esfuerzo y tiempo. Y si la otra persona no está dispuesta a poner lo mismo para que funcione a la perfección prefiero no tenerlas. Y después de haber estado en una relación de más de diez años donde la otra persona no ponía el mismo esfuerzo de su parte ahora me puedo permitir el lujo de dedicarme a todas mis metas sin sentir que estoy perdiendo algo por no entretener relaciones amorosas. El que esté muy interesado en mí tendrá que averiguar la forma de demostrar que vienen a darlo todo como darles una oportunidad y con ello la posibilidad de desviarme de mis otras metas. De hecho, a menos que me acerquen a ellas ni los quiero en mi vida.

¿Y cómo se llena ese vacio?

  • Leyendo libros, viendo películas/series y analizando comportamientos descritos en ellos que puedas usar para tu crecimiento personal, aplicando lo que ellos hacen en esas situaciones de soledad, probando y experimentando si así se siente mejor o no por ejemplo.
  • Aprendiendo una nueva habilidad/ aficción.
  • Poniéndote metas y cumpliéndolas.
  • Anotando todo lo que deseas encontrar en otra persona que creas que te falta y buscando maneras de añadirlo a tu personalidad.
  • Creando nuevos hábitos que siempre has procastrinado adquirir
  • Atreviéndote a salir de tu zona de confort, salir solo si hace falta, comer solo, ir de viaje solo, etc.
  • También puedes hacer mi cursillo online de 7 semanas para encontrar tu lado salvaje que te empuja y anima precisamente a hacer todo lo anterior.

Y sí, ya sé que hay urgencias físicas que dificultan esto de disfrutar estar solo. Precisamente esas urgencias físicas son las principales causantes de que acabemos traicionando nuestros sueños y nuestros propósitos en la vida simplemente por satisfacerlas. Así es como muchas personas acaban con alguien que nos hace (o al que hacemos) más mal que bien.

Que sí, que se puede justificar que es sexo consensual y casual entre adultos todo lo que quieras, pero ya sabemos todos que al final siempre alguno de los dos acaba pillándose y queriendo algo más y por ende acaba herido. Y el sexo por sí solo no rellenará ese vacío.

Estar solo requiere tener fuerza de carácter suficiente para saber que sí, que podrías amoldar a esa persona o amoldarte a ella si quisieses, pero debes de tener la convicción de que cambiar o intentar cambiar a alguien nunca te traerá una relación satisfactoria y lo más probable es que fracase. Si no entras siendo aceptado como eres y no aceptas como son … es mejor que ni lo intentes.

La canción de abajo nos recuerda a la perfección que muchas veces nos hemos conformado con menos. Y que aunque no sepamos si lo que queremos existe en realidad, quizás sea mejor estar solos que conformarnos con menos.

“¿Debería de empezar de nuevo para encontrar lo mismo que una vez ya dejé atrás? Y dime ¿por qué debería de olvidarme de todos esos sueños que todavía tengo?.

Otra vez, otro turno, pensé
Pero ahora sé que está mal.
Esta vida continuará siendo igual
Si no cambio nada de mí mismo.
De repente muchas puertas se abren ante mí para explorar”.

Tienes que decidir si lo que quieres es real. Si el hueco que intentas llenar existe de verdad o no. Lo mismo es simplemente un condicionamiento social creado por la iglesia y reforzado por todos los libros y películas que hayas visto en tu vida donde al parecer nos hace falta alguien para sentirnos completos.

Mientras tango elijo completarme a mí misma y ser fiel a mis metas.

Y sin buscarlo me llueven muchas oportunidades, pues como dije, esto es magnético. Pero yo ya he aprendido y he cambiado. Ya sé que probé muchas puertas antes y todavía recuerdo que los resultados no fueron satisfactorios a largo plazo así que ya sé que por ahí no es.

Así que hoy por hoy me niego a entretener menos de lo que alguna vez soñé encontrar.

Y ni siquiera sé si existe la persona o la relación con las cualidades que me gustaría entretener. Pero me consta que si queremos algo increíble hay que ser algo increíble y hacer hueco para que algo increíble pueda llegar. Si lo llenas con cualquiera … eso increíble no puede llegar. Pero no me siento sola, simplemente estoy trabajando en mí y manteniendo la esperanza, los muros y los requisitos bien altos.

De hecho, me fui este fin de semana sola por el simple placer de conducir escuchando mi música preferida, hacer fotos, explorar sitios nuevos y plantearme si me arrepiento o no de ser tan firme en este propósito.

Y una vez ya de vuelta y haber reflexionado sobre esto (28/03/22), no, no me arrepiento. Cada vez que veo la falta de respeto con la que se tratan muchas parejas entre sí me recuerda que tomé la decisión correcta. Porque si estar en una relación implica tolerar esos comportamientos prefiero estar sola de por vida.

Y no quiero decir que estas personas y oportunidades que se abren ante mí no sean dignas de mí o no lo valgan. Para nada. Esto no se trata de ego. Se trata más bien de estar tan enfocada en mis metas que para distraerme de ellas ya tienen que venir demostrando mucho como para llamar mi atención. A veces ni yo sé ya lo que tienen que hacer. No tiene nada que ver con su valor tampoco. Pueden ser increíbles pero a lo mejor simplemente descarto personas porque viven lejos y sé que eso lleva tiempo. Y todo ese tiempo necesito inventirlo en mí. Así que si no están en mi realidad inmediata para vivir el aquí y el ahora pues no me van a aportar lo que me gustaría entretener.

Y si eres un hombre y estás seguro de que te sientes completo y ya estás listo y seguro de que quieres darlo todo en una relación pero no encuentras a la persona indicada te recomiendo leer este artículo. A lo mejor hay cosas que puedes cambiar y mejorar en las que ni habías reparado.

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