Cómo combatir la soledad

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Sencillo.

Tienes que convertir esa soledad en plenitud.

Ten en cuenta que he dicho “sencillo”; no fácil.

Requerirá algo de trabajo por tu parte.

¿Qué tipo de trabajo?

Bueno, para empezar puede que tengas que enfrentarte a conclusiones difíciles o dolorosas a las siguientes preguntas:

¿Por qué necesitas compañía desesperadamente? ¿la necesitas de verdad?

¿Es por que necesitas sentirte “visto” o “reconocido” para sentirte humano? Lo más probable.

¿Es por que necesitas personas a las que les importes para sentirte que tu vida tiene sentido? También es lo más probable.

Lo siguiente puede que duela un poco al leerlo, pero es necesario darnos cuenta de esto:

¿Qué tipo de vacío tienes en la mente o en el corazón que no has aprendido a saciar por tí mismo todavía?

Hasta que no identifiques de donde proviene ese vacío y cómo llenarlo por tí mismo no podrás sentirte bien contigo mismo, ni encontrar a nadie que se sienta genuinamente bien a tu lado.

Si sientes soledad es porque en algún sentido tienes un vacío o de alguna manera tus propios pensamientos, arrepentimientos y elecciones del pasado te torturan cuando estás solo.

Y esa es una lucha que sólo tú mismo puedes enfrentar. Nadie puede hacer ese trabajo por tí. De hecho no te sentirás bien estando solo hasta que hayas aprendido a lidiar efectivamente con ello de manera sana y coherente. Y eso es estando en soledad y no recurriendo a relaciones casuales de última hora simplemente porque te prestan atención en un momento de bajón.

Si estás esperando que otras personas te quieran y te hagan sentir valorado entonces estás prestandote a muchas decepciones y mucho sufrimiento gratuito en tu vida. Además de prestarte a patrones tóxicos en relaciones donde la otra persona puede abusar del poder que tiene sobre tí su atención o presencia.

Cuanto antes dejes de intentar encontrar tu amor y tu valía fuera de tí mismo antes la encontrarás dentro de tí.

Ese amor por tí mismo nacerá de aprender a estar solo, de enfrentar tus demonios, de llegar a entenderlos y aprender a llevarte bien con ellos de tal manera que más que sólo te sientas agusto en su compañía.

Con frecuencia yo me he sentido más sola estando en relaciones, rodeada de familiares o con amigos que cuando he estado realmente “sola”.

Afortunadamente tenía música para hacerme compañía en esos momentos en los que más lo necesitaba. La traducción de la canción de abajo la han hecho demasiado negativa a mi parecer, yo cuando esta canción me impactó y me ayudó a entender esto la entendí más como que la gente te deja solo justo en el momento en el que más sientes que necesitas más compañía o alguien con quién compartir una visión de algún hecho que has vivido. Y así, en cierto sentido aprendes a matar esas partes de tí que necesitan contárselo a alguien, así matas esas partes de tí que necesitan de su opinión o su visión para darle sentido a una situación, así matas esas partes de tí que necesitan de validación, aprobación, comprensión, aceptación, reconocimiento u apreciación por otras personas más que por tí mismo. Así es como nace la necesidad en tí de darte todo eso que esperas que los otros te den.

Y ya sabemos. Lo que no te mata te hace más fuerte.

Pero vaya, no te equivoques. Así es la vida. ESTÁS SOLO. Cuánto antes te hagas a ese hecho mejor. Nadie va a estar ahí para tí el 100% de su tiempo en tu vida. Ni siquiera tu familia, tu pareja, tus hijos o tus mejores amigos.

Creo que la vida u el subconsciente se encarga de enseñarnos a ser fuertes por nosotros mismos de una manera u otra. Y si presiente que dependes demasiado de la compañía, opinión o validación de otras personas te va a presentar escenarios en la vida para que aprendas a no depender de eso. Cuanto antes aprendas la leeción, mejor. De lo contrario te seguirá presentando situaciones similares en las que acabes circunstancialmente solo para lidiar con eso que piensas que puede contigo. Y bueno, sólo en situaciones así te das cuento de lo que estás hecho y lo fuerte que puedes llegar a ser por tí mismo.

Eso sí, una vez haces las paces con tu lado oscuro y no necesitas complacer a nadie porque realmente lo que más te hacía falta era aceptarte y entenderte a tí mismo de repente es cuando todo el mundo se siente atraído por tí y no te dejan solo ni aunque quieras. Pero no te dejes llevar por esta nueva situación, pues realmente es otra trampa para ver si has aprendido tu lección. En plan, si te relajas y vuelves a depender, volverás a experimentar la lección de soledad. Tienes que encontrar el equilibrio entre disfrutar de la presencia y compañía de otras personas pero no dejarte llevar en exceso por ello.

Así que si te sientes solo debes ante todo aprender a ser tu mejor amigo, tu propia roca, tu mejor confidente, tu mejor consejero, tu único apoyo y aprender a no esperar nada de nadie en este sentido. Házte emocionalmente autónomo. Sé tu propio fan si hace falta. Recuerda, nunca estás solo, siempre estás contigo mismo. Así la presencia de otras personas en tu vida se volverá algo agradable pero no vital en tu vida. Y definitivamente no se convertirá en el sustento del que dependa toda tu autoestima.

Sé como ese pájaro que no teme posarse sobre una rama débil porque sabe en todo momento que su confianza no reside en la rama si no en su habilidad de volar.

También está el miedo a ir solo a eventos o incluso a tomar un café.

Hubo un tiempo en mi adolescencia en el me horrorizaba la idea de ir sola a tomar algo, tenía miedo que la gente pensase de mí que era un bicho raro por ir sola, salir sin amigos, etc.

`Pero se volvió natural salir sola cuando me fuí a otro país con 20 años y acabé allí “sola” por accidente (mis amigas no pudieron venir como lo habíamos planeado). Así que una vez racionalicé la situación así: “A ver, tengo amigas y familia, sólo que en otro país” y desde entonces de repente ví normal ir sola a cualquier sitio. Y sí, desde entonces entendí que el que va solo a estas cosas tiene mucha más autoestima que los que los criticarían por hacerlo. Pero lo que más me gustó fue que de repente ya no me importaba lo que la gente pensaba de mí por hacerlo. También me dí cuenta de lo muy dependiente que me había hecho antes de la compañía de otras personas para sentirme cómoda yendo a eventos y actividades. Cómo si siempre necesitase apoyo “moral” para todo.

Así que cuando por fin viví sola aprendí a lidiar con mis cosas por mi cuenta, aprendí a apreciar esa capacidad en mí que no sabía que existía hasta la fecha. Me hice amiga de mis demonios y desde entonces mis ángeles y mis demonios trabajan armoniosamente para conseguir los mismos objetivos en la vida. Y eso te hace felíz.

Y esto no significa que no quiera a otra gente o que no la vaya a querer o que no necesite ocasionalmente de favores o su compañía. Simplemente significa que ahora soy mejor compañía para los demás también, pues espero mucho menos de otras personas. Y paradójicamente me suelo llevar el título de mejor amiga con facilidad, sin intentarlo ni buscarlo, así que tampoco es que sea egocentrismo. Es simplemente que doy confianza, les escucho y saben que les apoyo en todo lo que puedo. Aunque tampoco me dejo usar ni abusar.

Y si a veces siento que tengo ganas de salir de fiesta y ninguno puede antes de dejar que la frustración o la tristeza me invada… decido analizar los motivos por los cuales siento que necesito salir. Me planteo sobre qué espero encontrar fuera que no tengo en casa, y si la conclusión es la posibilidad de encontrar nuevos amigos con quien salir más amenudo porque me gusta salir a pasarlo bien, pues salgo sola, pues sé que sola es más fácil conocer gente nueva que saliendo con otra gente. Y si era por no estar sola porque me apetezca conocer a una persona en plan sentimental o por hablar de algo que me preocupa, pues me fuerzo a estar sola, escribir y reflexionar al respecto.

Eso sí, esté o no viéndome con alguien yo sigo viviendo mi propia vida, sigo llenándola de experiencias individuales, sigo viéndome con mis amigos con la misma frecuencia, sigo retándome a hacer cosas sola y en ningún momento permito que lleguen a cambiarme dichos hábitos.

En el momento en el que esas personas intentan poner límites a mi libertad recuerdo con facilidad que mis alas son precisamente lo único que me permitirían algún día volar si la rama se rompe. Así que las protejo a muerte. Aunque eso signifique terminar relaciones en el mismo instante en el que reconozco dicha amenaza a mi libertad.

Desde que aprendes a disfrutar de tí mismo y tu soledad es más difícil perderte a tí mismo o tolerar maltrato de ningún tipo. Aprendes lo que es la paz y no estás dispuesto a permitir que nadie venga a estropeartela con altibajos emocionales y manipulaciones maquiavélicas.

No te dejas domar ni te dejas manipular por el miedo a perder personas en tu vida pues ya no tienes miedo a la soledad y su ausencia no te atormenta. Puedes obviamente echar de menos su presencia o lo que creíste que esa persona era o cómo te hacía sentir al principio pero no hasta el punto de que tu mundo se derrumbe sin ellos.

Una vez tu propia compañía se siente como “en casa” te das cuenta de la paz que te aporta, del valor que tiene estar en paz, del valor que tiene no comprometer tus principios por nada y por nadie, de vivir con integridad para no arrepentirte después de tus acciones, de lo increíblemente leal que te eres a tí mismo y por ende a los demás. De lo honesto que eres contigo y con los demás, de lo valiente que eres y de la valentía que inspiras y trasmites a los demás con tu actitud y tu ejemplo. Y de cómo todo esa energía positiva que generas no puede ser compartida con cualquiera, pues muchos la necesitan y la roban pero lamentablemente no la devuelven o retransmiten.

También eres más consciente de que las acciones de los demás hacía tí no definen tu valor. Simplemente les definen a ellos como personas.

Mi valor sigue siendo el mismo estén aquí o no, lo vean o no, me traicionen o no, dedican tratarme bien o no.

Así que supongo que aprendí mucho no siendo “vista” y no siendo apreciada y valorada en mi temprana adolescencia. Aprendí a no NECESITARLO. Aprendí a no DEPENDER de ello. Aprendí a no CONTAR con ello.

Pero para eso hay que atreverse a enfrentar la soledad y no a llenarla con cualquier persona para sentirte menos solo.

Si hasta la fecha estar en tu propia compañía no te llena de satisfacción ni te aporta paz tiene que haber algo en lo que necesites trabajar hasta que consigas que así sea. Y el hecho de que dependa de tí el cambiarlo ya debería de ser un gran aliciente para animarte a hacerlo. Deberías de tomar esta oportunidad en la que te sientes solo para desafiar todo eso que crees saber sobre tí mismo, desafiar todo eso que crees que necesitas y cambiarlo a tu antojo.

Usa este tiempo de soledad para entender de donde proceden tus demonios, aprende a simpatizar con sus necesidades, hazte amigo de ellos para que ambos podáis trabajar en el mismo equipo de ahora en adelante. Para crearte un concepto de tí mismo que dependa única y exclusivamente de tu propia opinión de tí mismo. Así te dará igual si tienes 20 likes o 100,000 likes. Vivirás para ser tú mismo, le guste a otra gente o no. Su aprobación te dará un poco o bastante igual desde ese momento en adelante.

Y cuando conozcas a una posible nueva pareja, no te vuelvas muy cómodo dejando que esos demonios desaparezcan del todo. De lo contrario si esa persona se va tendrás que volver a hacer el mismo proceso y será igual o tan doloroso.

Créeme, la gente que quiera estar contigo debería de conocer tus demonios cuanto antes mejor, así saben a qué se enfrentan cuando deciden apostar por entretener tu compañía. Esconderlos sólo sirve para que se enamoren de alguien que en realidad no existe y la ostia de realidad sea más grande y más difícil de sobrellevar cuando llegue.

No podemos cambiar el pasado y las cosas o situaciones que hicieron que la soledad nos incomode u aterre, pero sí podemos perdonarnos por esas malas elecciones, aprender de los errores y ajustar la actitud que llevaremos de ahora en adelante.

Podemos ser esa persona que tiene todo lo que desea encontrar en otra persona. Esa persona que no compró la idea de que venimos incompletos y necesitamos de alguien más para querernos. Y esa persona que está sola por elección, no por imposición.

Así que si te sigue incomodando la soledad, aprende a renacer y reinventarte. A darte cuenta de que hay cosas en tí que a lo mejor necesites cambiar para disfrutar estando en tu propia compañía.

Recuerda que si estás sólo o te sientes solo porque alguien haya desaparecido o dejado de valorar tu presencia recientemente es momento de tomar consciencia de por qué esto ha sucedido así.

¿Quizás les entregastéis más de lo que se merecían? ¿quizás les distéis más prioridad de la que se habían ganado? ¿quizás hicisteís de ella el centro de vuestro universo?.

Y sí, ellos podrían haber venido con todas las mejores intenciones a ser precisamente eso, tu apoyo, tu compañía, tu cura, etc. Pero realmente como hemos dicho anteriormente, realmente ese trabajo es tuyo. No de ellos. Y hasta que no lo hagas solo eres susceptible de volver a sucumbir en relaciones donde los otros se convierten en tu todo y parece que tu vida carece de sentido sin ellos.

Y esta situación de desoladora soledad solo viene a mostraros esta valiosa lección de que todo lo que buscas fuera realmente ha de encontrarse dentro de tí primero.

Un vacío que cuando se llene de tí mismo empezará a rebosar. Y sólo desde ahí es cuando puede uno aprender a distinguir entre relaciones sanas y relaciones tóxicas. Sólo desde este comienzo podréis compartir vuestra felicidad con otras personas de manera que no necesiten llenar vuestro vacío ni tranquilizar vuestros demonios porque para ese entonces vosotros ya los tendréis más o menos bajo control.

¿Y cómo se llena ese vacio?

  • Leyendo libros, viendo películas/series y analizando comportamientos descritos en ellos que puedas usar para tu crecimiento, aplicando lo que ellos hacen en esas situaciones de soledad, probando y experimentando si así se siente mejor o no por ejemplo.
  • Aprendiendo una nueva habilidad/ aficción.
  • Anotando todo lo que deseas encontrar en otra persona que creas que te falta y buscando maneras de añadirlo a tu personalidad.
  • Creando nuevos hábitos que siempre has postergado adquirir
  • Atreviéndote a salir de tu zona de confort, salir solo si hace falta, comer solo, ir de viaje solo, etc.
  • También puedes hacer mi cursillo online de 7 semanas para encontrar tu lado salvaje que te empuja precisamente con todo esto.

Y claro, dispuestos a renacer en aves… ¿por qué no hacerlo en aves Fénix o en águilas?

Te aseguro que volar solo por elección propia es otro nível.

No es estar triste y necesitado. Para nada, esto se trata de necesitar estar solo para concentrarte en tus metas, para no distraerte de tus objetivos, es estar solo porque la presencia de otra persona no te llena o complementa lo suficiente como para que quieras distraerte con ellos de las verdaderas metas y sueños que deseas alcanzar por y para ti mismo.

Y sí, ya sé que hay urgencias físicas que dificultan esto de disfrutar estar solo.

Precisamente esas urgencias físicas son las principales causantes de que acabemos traicinando nuestros sueños y nuestros propósitos en la vida simplemente por satisfacerlos. Así es como muchas personas acaban con alguien que nos hace (o al que hacemos) más mal que bien.

Que sí, que se puede justificar que es sexo consensual y casual entre adultos, pero ya sabemos todos que al final siempre alguien acaba pillándose y queriéndo algo más y por ende dicha relación no es sostenible durante mucho tiempo. Y tampoco tiene pinta de que sea lo que necesitas si ya esperas encontrar algo más que simple sexo.

A veces necesitamos sentirnos tan queridos, aceptados y deseados que dejamos que esas personas del “de momento, por ahora” se conviertan en nuestro mundo simplemente porque nos prestan la atención adecuada en momento adecuado. Y eso es muy peligroso. Eso es precismante lo que debemos evitar a toda costa.

Estar solo puede ser una debilidad. Cualquier persona que te llega y te abraza y te presta algo de atención puede hacerte sentir como “en casa”. Y aquí está el problema, no debes encontrar tu casa en otra persona, si no en tí mismo.

Dejarse llevar un poco, sí, pero no tanto como para perder el norte y tu propio centro de gravitación que debería girar en torno a tus necesidades y prioridades. Y de paso, no perdiendo tu tiempo con personas temporales que están bloqueando realmente encontrar las personas definitivas que no llegarán si sigues escogiendo rellenar vacíos con lo primero que llega aunque no se ajuste a tus estándares o lo que realmente necesitas.

Estar solo requiere tener fuerza de carácter suficiente para saber que sí, que podrías amoldar a esa persona o amoldarte a ella si quisieses, pero debes de tener la convicción de que cambiar o intentar cambiar a alguien nunca te traerá una relación satisfactoria y lo más probable es que fracase por eso que nunca pudiste cambiar. ;D

La canción de abajo trata este tema muy bien.

“¿Debería de empezar de nuevo para encontrar lo mismo que una vez ya dejé atrás? Y dime ¿por qué debería de olvidarme de todos esos sueños que todavía tengo?.

Otra vez, otro turno, pensé
Pero ahora sé que está mal.
Esta vida continuará siendo igual
Si no cambio nada de mí mismo.
De repente muchas puertas se abren ante mí para explorar”.

Y eso es lo que pasa cuando estás solo;

Empiezas a cuestionarte todas las decisiones que te han llevado a estas circunstancias. Pero una vez decides darte cuenta de que depende de tí hacer las paces con dichas elecciones y decides replantearte tus prioridades y luchar por tus metos y sueños entonces se abren puertas por todas partes.

Y luego tienes que decidir si lo que quieres es real. Si el hueco que intentas llenar existe de verdad o no. Lo mismo es simplemente un condicionamiento social creado por la iglesia y reforzado por todos los libros y películas que hayas visto en tu vida donde al parecer nos hace falta alguien para sentirnos completos. Y que si no encontramos a alguien es que quizás tengamos algo malo.

Y sí, en cierto sentido los que se sienten solos estando solos y busquen pareja desesperadamente, sí, están malos porque intentan buscar fuera lo que deben encontrar dentro. En el momento en el que se dan cuenta de su propio valor y dejen de pedir y mendigar amor y validación externa es cuando no dejarán de lloverle oportunidades de estar con alguien.

Y oportunidades, pueden lloverme muchas, pero me niego a usar al primero que llegue para saciar la sed de lo que alguna vez soñé encontrar. Supongo que mantengo la creencia limitante de que si entretienes menos de lo que quieres, lo que quiere nunca va a llegar porque estás bloqueado entreteniendo menos.

Así que aunque a veces sea difícil mantenerse firme en este propósito de no entretener menos de lo soñado sigo manteniendo la esperanza, los muros y los requisitos bien altos.

De hecho, me fui este fin de semana sola por el simple placer de conducir escuchando mi música preferida, hacer fotos, explorar sitios nuevos y plantearme si me arrepiento o no de ser tan firme en este propósito.

Y una vez ya de vuelta y haber reflexionado sobre esto (28/03/22), no, no me arrepiento. Cada vez que veo como se tratan muchas parejas entre sí me recuerda que no quiero volver a vivir ese tipo de situaciones en la vida.

Y a veces flaqueo… a veces si me muestran mucho interés, a veces si me proponen muchos planes… es difícil negarse a quedar con la gente. Si al final lo que quiero es salir y pasarmelo bien, pero claro, no al coste de tener algo con ellos si me dejan claro que ellos quieren algo y yo tengo claro que no son al 100% lo que estoy buscando entretener ahora mismo.

Y no quiero decir que estas personas y oportunidades que se abren ante mí no sean dignas de mí o no lo valgan. Para nada. Esto no se trata de ego, ni de yo valgo más y tú menos. Simplemente se trata de lo que yo quiera encontrar, que no tiene nada que ver con tu valor.

Yo puedo saber que eres una persona encantadora, leal, profunda, tienes un gran corazón o eres muy inteligente, y no obstante darme cuenta de que tus comportamientos u acciones no son coherentes o consistentes con lo que dices sentir o experimentar a mi lado.

Por lo tanto mis demonios van a disparar las alarmas de que en esta persona no puedo confiar. Dice una cosa y hace otra. O promete y se le olvida cumplir. No sé, podría indagar más en esa persona. Pero ¿para qué? si ya sé que la relación va a acabar precisamente por esas incoherencias o señales de alarma que ignoré cuando me llamaron la atención sobre sí mismas?

Y así con muchos comportamientos u actitudes que observo y que no demuestran interés genuino y real. Más bien un intento por su parte quizás también de llenar el vacío ese de su soledad. Y yo no voy a ser “cualquier” persona con quien rellenarlo. No. Me niego.

Y así evito que relaciones que no deberían durar más de dos días se prolonguen durante más de dos semanas, dos meses, dos años o dos décadas.

Y así con muchos comportamientos u actitudes que observo y que no demuestran interés genuino.

Mientras tanto… prefiero usar mi tiempo para seguir conquistando metas personales y laborales. Y os recomiendo encarecidamente que hagáis lo mismo. Pero ya sé que no todo el mundo es tan fuerte de carácter como para conseguirlo y muchos prefieren dar segundas, terceras y hasta miles de oportunidades. Incluso a sus maltratadores físicos. Así que no sé.

Estar soltero por elección propia te da alas, te da fuerza y te empodera.

Desde luego es mil veces mejor que estar en relaciones tóxicas donde las cosas no funcionan porque realmente simplemente llegaste a rellenar un hueco en la vida de alguien que esa persona no sabía llenar por sí misma, y tú te diste cuenta de que era así porque su interés no parecía sincero, porque había cosas que no cuadraban, pero seguiste adelante porque te habías ilusionado con que tenía que ser esa persona. Da igual como te tratase, da igual que sus acciones te hiciesen replantearte cosas, da igual que te hiciesen daño.

Y desde luego es infinitamente mejor que estar con alguien porque no sabemos estar solos.

Alguien que es consciente de su valor y no teme estar solo no engaña, no miente, no lo necesita, no teme estar sin tu cariño, no teme tu ausencia. Teme más perderse a sí mismo conformandose con menos de lo que realmente desea encontrar.

Teme más perder tiempo de sus metas y objetivos entreteniendo de más a la persona equivocada.

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