INMERSIONES

INMERSIONES DE TARDE

INMERSIÓN DE FIN DE SEMANA

INMERSIÓN SEMANAL – (Sólo verano)

Las inmersiones con Laurais Arts son muy diferentes a las que puedan experimentar sus hijos en las organizadas por la escuela, el instituto e incluso los programas Erasmus en la Facultad.

Si se busca solamente la experiencia de ampliarle horizontes y vivir cosas nuevas y entrar en contacto con otras culturas…. estupendo. Pero en cuanto a aprender un idioma se refiere, son experiencias de inmersiones algo deficientes.

Esa necesidad y frustración de saber que sabes mucho inglés pero no sabes usarlo se la he visto yo a mucha gente con matrículas de honor en Filología Inglesa y también la he vivido yo personalmente con tres idiomas distintos. Y lo normal en esas situaciones no es querer separarse del grupo de españoles con el que van para aprender el idioma extranjero. No,… lo normal en esas situaciones es hacerse una piña inseparable con tus compatriotas. Así pues… lo que se dice aprender el otro idoma… aprenden lo justo y necesario para sobrevivir el día a día. Y a veces, no hace falta mucho. Yo he trabajado veranos enteros en Inglaterra y hablar inglés, lo que se dice hablar, no hablé mucho pues trabajaba con otros españoles, portugueses e italianos. Casi aprendí más portugues e italiano que inglés.

Con nosotros… al ser una familia angloparlante en el hogar.. a ellos no les queda más remedio que hablar inglés. Pero aparte, tienen la facilidad de que si no saben cómo decir algo en inglés… no tienen que temer pues se pueden hacer entender en español y nosotros se lo repetiremos en inglés las veces que haga falta hasta que les salga natural decirlo en inglés. A veces establecemos penalizaciones como pagar dinero si hablan en español. Obviamente el dinero lo gastamos en algo que queramos todos o se lo devolveremos al final.

Pero cuando no les quede más remedio que pensar en inglés más de 20 horas seguidas no les va a quedar más remedio que hacerlo. Y así lo harán.

Así sucedió con mi último alumno que vino dos semanas inmerso y acabó hablándole inglés hasta la administradora de la Lotería local ¡y sin darse cuenta que lo estaba haciendo!. Habíamos conseguido en menos de tres días que cambiase el chip y se instalase el chip inglés.